Me encuentro experimentando de mil formas una libertad que no deseaba. Me pregunto hasta cuando voy a actuar así...
Mil abrazos... Recordame, viajero, como es el mundo fuera de mi, aquí. Llevame en tus labios, un recorrido express por donde una vez me perdí y a donde me cuesta regresar. Dame la música de tus palabras, el placebo indispensable, medicina básica para recuperar mis piernas. Requiero tu cuerpo, mi conexión material al mundo del cual me escapé sin querer. Tu cuerpo, un abrazo del cielo, mi camino de regreso, el recuerdo exquisito de que hay miles de futuros esperándome. Se detuvo mi tiempo. Un abrazo extraterrestre que me conecte con el resto de mundos. Un abrazo de oso, miles de abrazos más, similares... el calor. El amor, aunque fugaz, pequeño, necesario, como un suspiro, una bocanada de aire. Salgo de mi estanque negro, laguna oscura, me escurro en tus brazos... El mundo nuevo, el suspiro, el sol, días nublados, pero el recuerdo del sol aun sigue acá, las nubes pasajeras, el sol es eterno... Tanto mundo, tanta gente, tanto amor... Gracias por los besos sin pretencionnes, por los abrazos con cariño, las palabras, el pequeño amor. El mundo es un lugar hermoso, personas, y aunque en mi interior siga instalado el dolor invernal, el sol va a brillar siempre para mi, esperándome. Ya no quiero hacerte esperar, llego demasiado tarde a todo...
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