domingo, 14 de marzo de 2010

Mi problema

Mi problema no es ser débil.

Mi problema es querer parecerte débil frente al mundo, para que me quieras abrazar. Y fallar en eso.

Y seguir siendo débil, sólo ante vos. Y no me cuides siquiera del vos que me destroza.

Mi problema es que, mi única debilidad seas vos, y no me sepas o quieras cuidar.

Mi punto débil.

Entonces, si mi mal persiste y no me podés ayudar, te sentís poca cosa.

Mi orgullo me impide susurrarte la solución.

Y mi fortaleza de hierro ante el mundo sigue siendo intacta.

Y tengo corazón de pelusa en tus manos.

Y sigo sintiéndome débil.

Y sigo sin un abrazo.

1 comentario:

  1. Tendrías un abrazo mío cuando quisieras. Te amo y eso no cambiará. Yo no cambiaré. Me verás algún día?...

    ResponderEliminar