Te vas a enamorar de mi.
Yo voy a comportarme como una idiota:
me voy a burlar de vos,
voy a responder con sarcasmos a tus muestras afectivas,
cuando te corte el teléfono en plena despedida
en pleno "besos, cuidat--"
vas a sentir cuán poco me importas.
Tus grandes ojos húmedos, felices,
voy a esquivar hablando
sobre esas cosas interesantes
e irrelevantes
que admirás y odiás de mi.
Tu sonrisa dulce ante mis caricias
desdibujada por mis arrebatos de indiferencia
epiléptica,
crónica.
En un par de días, prontamente,
vas a llorar internamente.
Vas a sufrir.
Vas a cansarte.
Y vas a dejarme.
Sabiendo que sos ideal para mi
amándote lo voy a aceptar, fríamente,
sin mirar para atrás.
Vas a odiarme.
Y así nunca vas a saber
lo que realmente siento por vos.
No puedo hacerte feliz,
es algo evidente.
El miedo es un factor genético.
La soledad me sienta bien.
Alejate de mi.
Es mejor así.
...
Demasiados capítulos de Dr. House por hoy.
No hay comentarios:
Publicar un comentario