domingo, 22 de mayo de 2011

Bécquer

Nunca van a quitarme esto, vino conmigo cuando aparecí en este mundo y se irá conmigo cuando muera. Bécquer encierra en su poesía mis más profundos sentimientos y pensamientos, y sobre todo, eso. Su poesía es parte de mi alma, y vicerversa. Pueden decir que me vanaglorio, no me importa, y es que nunca me sentí tan indentificada en un libro como con Rimas... Puro dolor y ensueño, puras musas, poesía, lágrimas. Olor a añejo y a frescura de recuerdos. Vivo de un pasado que me condena y me purifica, soy una silueta solitaria que se mezcla entre figuras desconocidas. Mi pasado, mi compañía... No es tan difícil adivinar porqué me encuentro sola ante muchos ojos. Los sueños que persigo no son más que mi torpes intentos de anclaje a la realidad del futuro presente, a los nuevos otros...


Cuando miro el azul horizonte
perderse a lo lejos,
al través de una gasa de polvo
dorado e inquieto,
me parece posible arrancarme
del mísero suelo,

y flotar con la niebla dorada
en átomos leves
cual ella deshecho.

Cuando miro de noche en el fondo
oscuro del cielo
las estrellas temblar como ardientes
pupilas de fuego,
me parece posible a do brillan
subir en un vuelo
y anegarme en su luz, y con ellas
en lumbre encendido
fundirme en un beso.

En el mar de la duda en que bogo
ni aun sé lo que creo;
sin embargo estas ansias me dicen
que yo llevo algo 
divino aquí dentro. 





Amo

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